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Análisis sensorial /Tests discriminativos

Un test discriminativo contesta si el cambio se nota

A veces no hace falta describir el producto entero. Hace falta una respuesta binaria: si el cambio que has hecho lo percibe alguien o pasa desapercibido.

Es la pregunta más corta del catálogo y se contesta antes de comprometer una fórmula. Los diseños que la contestan son cuatro y llevan nombre propio en el sector: test triangular, dúo-trío, tetrad y 2-AFC.

Catadora con bata inclinada sobre un cuenco de muestra en una cabina de cata
Cabina de cata · no un ensayo concreto

Cuándo basta con saber si se nota

Son dos cambios de una sola vez, los dos con la misma forma: algo se ha movido en el producto y nadie debería darse cuenta. Describir el producto entero para eso es caro y llega tarde.

  1. Cambias un ingrediente o un proveedor

    Una materia prima que sube de precio, un aditivo que sale de la lista, otro origen para el mismo componente. La pregunta no es cómo queda el producto: es si alguien lo va a notar.

    Si lo que hay encima de la mesa es una bajada por escalones de azúcar, sal o grasa, el discriminativo es una pieza dentro de un proyecto más largo.

    Reformulación →
  2. Cambias un proceso o una planta

    Una fórmula idéntica puede dar un producto distinto en otra línea, con otro equipo o con otro tiempo de proceso. El test lo resuelve una vez, antes de aprobar el cambio, y no después de que lo resuelva el consumidor.

    Si esa comparación contra el control hay que repetirla lote a lote, ya no es una prueba puntual: es un programa de seguimiento.

    Vida útil sensorial →

El número de catadores sale de la decisión, no al revés.

Un discriminativo se diseña fijando de antemano cuánta diferencia estás dispuesto a dejar pasar y con qué seguridad quieres saberlo. Un test con pocos catadores casi siempre concluye que no hay diferencia, y eso no es un resultado tranquilizador: es un test que no podía detectarla.

La diferencia que dejas pasar

Un cambio puede ser real y a la vez irrelevante. Decidir cuánto es irrelevante es una decisión de negocio, no de laboratorio, y se toma antes de servir la primera muestra.

La seguridad con la que lo quieres saber

Cuanta más certeza pidas, más catadores hacen falta. Ese es el precio real del test, y por eso se calcula al principio y no cuando ya hay resultados que interpretar.

Cuatro diseños, y la elección no es indiferente

El diseño lo elige la pregunta que tienes delante; el número de catadores, la decisión anterior. Los cuatro contestan lo mismo —se nota o no se nota— pero no piden lo mismo al catador ni rinden igual con la misma muestra.

Un diseño mal elegido puede no detectar una diferencia que sí existe, y ese resultado se lee como una luz verde.

DiseñoQué se sirveQué se preguntaCuándo se elige
Test triangularTres muestras codificadas: dos iguales y una distinta.Cuál de las tres es la distinta.No se sabe en qué atributo puede estar la diferencia. Es el punto de partida.
Dúo-tríoUna referencia y, aparte, dos muestras.Cuál de las dos es igual a la referencia.Hay un control claro: el producto actual frente al reformulado.
TetradCuatro muestras codificadas.Cómo se agrupan de dos en dos.Hace falta más potencia estadística con el mismo número de catadores, a cambio de más carga sensorial por sesión.
2-AFC direccionalDos muestras y una pregunta con dirección.Cuál es más dulce, más intenso, más amargo.Ya se sabe qué atributo se ha movido y sólo falta confirmar cuánto.

Hasta dónde llega la respuesta

Queda contestada la pregunta binaria, con el nivel de seguridad al que se diseñó el test y con el número de catadores que efectivamente respondieron. Con eso se firma el cambio o se devuelve a la mesa de formulación, y la conversación deja de ser una discusión de opiniones.

Lo que no queda contestado es en qué consiste la diferencia. Un discriminativo dice que la hay, no cuál ni de cuánto. En cuanto la respuesta es que sí se nota, la pregunta útil pasa a ser en qué atributo y cuánto.

¿Tienes un cambio que validar?

Cuéntanos qué has cambiado y cuánta diferencia estarías dispuesto a aceptar. Te decimos qué diseño toca y cuántos catadores hacen falta para que el resultado signifique algo.