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Qué te dice el consumidor cuando prueba tu producto

Si la idea se sostiene, cuánto gusta, dónde conviene que lo pruebe, hasta dónde puedes cambiarlo y cómo queda frente a la categoría. Son cinco preguntas distintas, y cada una tiene su diseño.

Bol de crema de cacao y avellanas con el fruto seco al lado
Chocolate premium · categoría de uno de los casos

Quién contesta, y qué te dice

Este eje mide personas, no producto. Quien puntúa es alguien que compra y consume la categoría, no un panel entrenado, y lo que devuelve no es una impresión suelta: son cuatro cosas que se pueden contar y comparar.

La nota
Cuánto gusta, en una escala que permite poner tu producto al lado del que ya está en el lineal.
La comparación
Contra qué te miden de verdad: la marca que compran hoy, la marca blanca o el producto al que quieres quitarle sitio.
El segmento
A quién le gusta y a quién no. Una media alta puede estar tapando dos públicos que piden cosas distintas.
La intención
Si dice que lo compraría, si repetiría y qué tendría que pasar para que cambiase de marca.

Lo que comparten los cinco

Cambia el diseño y cambia la pregunta, pero no cambia quién contesta: los mismos consumidores de la categoría, reclutados con reglas estrictas y con control de calidad mientras el campo está en marcha. De ahí sale el derecho a hablar del mercado, y no sólo de la gente que pasó por la sala.

Cómo se prepara ese campo —el protocolo, que es donde se decide a quién se llama y qué se le pone delante— está contado entero en Test de producto.

Case Studies: El producto ideal para una categoría nueva →

Un consumidor sabe si algo le gusta. No tiene por qué saber por qué.

Los cinco estudios dan la nota, el segmento y la comparación, que es mucho. El atributo que hay detrás de la nota sale de medir también el producto.

¿Qué decisión tienes delante?

Dinos el producto, el mercado y qué hay que decidir. Te decimos con qué diseño se responde, a quién hay que preguntar y qué vas a poder afirmar cuando llegue el resultado.