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Investigación de mercado / Test de producto

Test de producto: ¿este prototipo se lanza o no?

Un test de producto —o test de consumidores— pone tu producto en manos de gente que compra la categoría: dicen cuánto les gusta, cuál prefieren y si volverían a comprarlo. Con un reclutamiento y un protocolo que permiten llevar esa respuesta de la sala al mercado.

Es la medida que decide si un prototipo se lanza, si sustituye al que ya vendes o si aguanta la comparación con el competidor.

Cinco diseños, y la pregunta decide cuál toca

No existe «el test de producto»: existen cinco formas de preguntar, y la que toca depende de contra qué compares. Entre tus propios prototipos, contra el producto que ya vendes o contra el del competidor son tres preguntas distintas y tres diseños distintos.

DiseñoLa pregunta que respondeQué puedes afirmar al terminar
Test de aceptación¿Cuánto gusta, y a cuánta gente?La nota en escala hedónica y qué proporción del mercado puntúa por encima del umbral que te importa.
Test de preferencia¿Cuál de los dos se prefiere?Cuál gana en comparación directa contra el competidor o contra tu propia versión anterior, y por qué.
Consumer Screening Test¿Cuál de estos prototipos?Cuál es la mejor opción del lote de prototipos, para un lanzamiento o para una sustitución.
PRC¿Puedo sustituir el que ya vendo?Cómo rinde el prototipo frente al producto actual y qué hay que corregir en la fórmula antes de sustituirlo.
PSM¿Sigo por delante del competidor?Si la ventaja frente al principal competidor se sostiene, y en qué parte de la fórmula se puede mejorar.

PRC y PSM son los nombres que usa el sector: Product Replacement Check y Product Superiority Monitoring.

Cuatro decisiones que se toman antes de servir nada

Ninguna modalidad funciona por su nombre: lo que sostiene el resultado es el protocolo. Si el filtro de reclutamiento entra torcido, el informe sale igual de presentable y ya no describe a ningún mercado.

  1. A quién se recluta

    Consumidores reales de la categoría, con reglas estrictas de consumo y de perfil. Es la decisión que separa un resultado generalizable al mercado de uno que sólo describe a quien vino ese día.

  2. Dónde se prueba

    En su casa, usándolo varios días, o en sala con las variables controladas. Cada opción enseña unas cosas y esconde otras, así que la elección se razona antes de reclutar.

    HUT y CLT: dónde se prueba →
  3. Cómo se sirve, y en qué orden

    Temperatura, cantidad, soporte y momento se fijan igual para todo el mundo. Y el orden entra en el diseño: el primero que se prueba nunca está en la misma situación que el último.

  4. Qué se pregunta, y en qué escala

    El cuestionario se cierra antes de empezar, con la escala que después vas a citar en tu comité. Uno que pregunta de todo devuelve mucho dato y ninguna decisión.

Qué recibes, y qué no te va a decir

Un test de producto contesta lo que opina quien lo compra: cuánto le gusta, cuál prefiere y si lo pagaría otra vez. Es exactamente la respuesta que hace falta para decidir si un prototipo se lanza, y se lee en cuatro piezas.

La nota
El agrado medio en la escala acordada, para cada referencia que haya entrado en el test.
El reparto
Cuánta gente queda por encima del umbral que te importa. Una media cómoda puede esconder dos grupos que no se parecen en nada, y ahí es donde se decide un lanzamiento.
La comparación
Cuál gana frente a la referencia con la que compites, y con cuánta distancia.
Los cortes
El mismo resultado leído por tipología de consumidor: un producto que gana en un segmento puede perder en otro, y eso abre o cierra segmentos nuevos.

Lo que no vas a encontrar en el informe es el atributo que lo explica. Para saber qué tocar en la fórmula hace falta la otra mitad de la medición.

El agrado te dice si el producto funciona. No te dice qué cambiar cuando no funciona.

Hacen falta las dos mitades, y sobre las mismas muestras: el producto descrito atributo a atributo por un panel entrenado, y probado por consumidores. Estimar el agrado de lo que todavía no existe ya es el paso siguiente: modelos predictivos.

SensoConsumer

Así llamamos a esa combinación estadística: el perfil del panel y las respuestas de los consumidores cruzados sobre las mismas muestras, para poder relacionar atributo y agrado. Qué atributos mueven la preferencia, y cuánto, se desarrolla en el mapa.

Mapa de preferencias →

Dual Approach

Y así llamamos a su condición previa, la que parece logística y lo decide todo: las dos mediciones se diseñan juntas y caen sobre las mismas referencias, del mismo lote y en las mismas condiciones de servicio. Dos buenos estudios hechos por separado, en meses distintos, ya no se pueden juntar.

Qué mide el panel entrenado →

¿Qué producto quieres probar?

Dinos la categoría, el mercado y contra qué lo quieres comparar. Te decimos qué diseño toca, cuántos consumidores hacen falta y qué vas a poder afirmar al terminar.